Todo empezó hace unos días cuando estaba mirando un álbum de fotografías de mi familia en mi casa con mi sobrino Daniel de 3 años, al que le explicaba las fotografías que íbamos mirando los dos juntos, y en ese momento, a mi me venían recuerdos de aquellos años cuando yo tenia 7 años. Era el año 1974, en el álbum entre sus paginas encontré tres billetes de metro del mismo año, y habían unas fotografías despegadas del álbum que mi padre nos hizo con su cámara fotográfica del aquel día tan especial en el barrio del Horta-Guinardo en Barcelona.
Se inauguraba la estación de metro Alfons X y de Guinardo, que era el final de línea (L 4-Amarilla), el otro final de la línea era la estación de Jaume I, en el barrio del casco antiguo de Barcelona. Hacia días que se hablaba de ello, la inauguración del metro, la gente estaba alegre por que ya teníamos el metro en el barrio y ya no hacia falta bajar hasta la plaza Joanic a coger el metro en la estación de Joanic.
Supongo que por las fotografía era primavera o verano, y yo en ellas salgo vestido con ropa de llevar los domingos, era un día tan especial. Iba con mi padre y mi madre, entramos por la boca de metro de la calle Lepanto, las otras dos entradas a la estación metro eran la de la plaza Alfons X y la otra entrada estaba en la Ronda Guinardo. Alrededor nuestro, mucha multitud de gente del barrio. Llegamos al vestíbulo de la estación al fondo, estaba la taquilla del metro, había un vecino nuestro trabajando en ella, nos saludo a toda la familia y mi padre compró tres billetes, y yo le dije a mi madre que me diera un billete del metro, mi madre se agacho y me lo dio. El billete del metro era como si me hubieran dado un premio en una tómbola y me lo guarde en mi bolsillo de mi pantalón, y yo tan contento empecé a bajar las escaleras hacia en anden. Había mucha gente esperando a que llegara el metro, le dije a mi madre que quería ir delante del primer vagón del metro, mi padre mirando hacia el túnel me dijo que ya llegaba el metro, el conductor del metro al entrar en el anden hizo sonar el pito en ese momento y yo con los nervios a flor de piel y el mormullo de la gente por la llegada del mismo, En aquel momento justamente mire al conductor vagón y le saludé con la mano, y el me devolvió el saludo y yo me puse muy contento. Los vagones de metro era si no recuerdo mal de un color gris, se paro cerca de nosotros y las puertas se abrieron, me solté de la mano de mi madre y entre rápido al vagón del metro y me fui hacia la ventana de la parte delante del vagón, justo al lado de la cabina del conductor, éramos varios niños y niñas, desde allí lo veía todo el anden de la estación y el túnel al fondo grande y oscuro. Y en ese momento todo vimos una luz que iluminaba todo el túnel, llegaba otro metro por la otra vía y todos emocionados comenzamos a gritar a nuestros padres y madres. Se cerraron las puertas de los vagones y el conductor abrió la puerta de su cabina y nos saludó a todos y nos preguntó si queríamos oír de nuevo el pito, lo hizo sonar de nuevo antes de entrar en el túnel oscuro y se encendieron las luces que iluminaban todo el túnel y el metro continuo hacia la próxima estación que era Joanic y nosotros nos bajamos en Jaume I y desde allí fuimos caminando hasta el puerto para coger el barco de las golondrinas, para ir al rompeolas del puerto de Barcelona pero bueno esta es otra historia ya .
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